viernes, 30 de julio de 2010

Misterios, ovnis, apariciones de Santiago del Estero


Movimientos de tierra

Según cuentan algunos que viajan para el norte, es común ver de vez en cuando gigantescas grietas entre el monte de la zona de Copo y Alberdi, estas grietas de hasta un metro de ancho suelen extenderse durante kilómetros y kilómetros y suelen aparecer de pronto. No tienen explicación aparente pero recordemos que Santiago es zona sísmica. Los lugareños suelen atribuirle al mandinga estos repentinos reventones de la tierra.

Luna Santiagueña

La llamada luna santiagueña, posee un transfondo más extraño que el de simple etnocentrismo ante la luna tucumana (zamba). Muchisimos testigos aseguran haber sido perseguidos o "cuidados" por una luz generalemente del tamaño de una luna llena, cuando transitan por los solitarios caminos o rutas de Santiago del Estero. Suele acompañar al caminante, al jinete, o al conductor durante tiempos que suelen ser muy variados, desde unos segundo hasta largos períodos en las rutas o caminos salitrosos. Suele desaparecer tan rápidamente como aparece, perdiendose entre las breas y los añosos quebrachos. Juan Domingo Argañaráz, cazador por necesidad, nos cuenta que cierta vez, caminando por los montes cercanos a Bandera Bajada, una luz pálida del tamaño de una luna le apareció detrás de unos chañarales en flor. Al caminar hacia el Cachi Mayu (Río Sálado en quechua santiagueño) comprobó que esta luz no procedía de nada que tuviera explicación racional, pues estaba lejos de cualquier camino que pudiera albergar a un vehículo y el único sendero visible era el suyo, además la "luna" parecía emanar de algo solido y tangible. Esta luz lo acompañó durante un tiempo que el calcula de 15 a 20 minutos y luego, en un instante desapareció entre unos inmensos cardonales, siguiendo el sentido del río.

El almamula (mulánima)

En Salavina, el 2 de noviembre de este año (Por 2009), fueron escuchados los famosos gritos del almamula mientras la gente volvía del cementerio. Esa tarde-noche se levantó un viento norte terrible y no se veía a un metro de distancia. Doña Rosa Toloza nos asegura que cuando estaba a medio camino hacia su rancho, horribles alaridos comenzaron a escucharse, primero del norte y luego de distintos puntos cardinales y a distintas distancias. Relatos como este son muy comunes en el interior de la madre de ciudades. Un pastor nos aseguró que una de sus cabras había sido atacada por algún extraño ser o animal o "espanto" como suele denominar la gente a algo que no tiene explicación. El pobre cabrero, al día siguiente, decidió vigilar a su majada desde el final de la siesta hasta la noche, para poder comprobar que era lo que provocó aquella terrible herida a su cabra, arrancándole las ubres y dejandola con vida. El animal por supuesto, murió desangrado poco tiempo después. Este testigo descartaría la hipótesis del ratón hocicudo y aves carroñeras, pues el animal fue atacado mientras estaba vivo y en perfecta salud. Cuando aún quedaba luz del sol, el testigo asegura que otro de sus animales fue atacado, entre los balidos aterrorizados del resto de la manada. De nada valió la vigilia pues no se veía absolutamente nada extraño, a pesar de tener aún buena luz, los ojos no percibían nada extraño. Solo una extraña brisa parecía mover los pastos secos y los ancochales que rodeaban a la majada. Parecía ser que una extraña fuerza o entidad invisible tenía la capacidad de atacar sin que los ojos (al menos los humanos) lograran percibir nada. A pesar de la vigilancia otra de sus cabras resultó muerta. El pastor, llememosle Juan Carlos para preservar su identidad, decidió entonces hablar a un sacerdote de una parroquia del pueblo para que bendiciera a su majada y su corral. El religioso aceptó y después del ritual católico los fenómenos extraños dejaron de suceder. No está de más especular y aventurar que podría tratarse de la versión santiagueña del chupacabras.Hay testigos que aseguran haber visto, para la zona de Ojo de Agua, (zona cerrana) un extraño ser que se desplaza mimetizándose con los árboles. De ojos rojos y brillantes y con la capacidad de realizar grandes saltos y volverse invisible a voluntad. Quizá se trate de las mascotas de algunas razas extraterrestes; lo que ocurre en el primer mundo también puede ocurrir por aqui, pues estas entidades parecen desconocer las fronteras cradas por los yanquis y los europeos y aparecerse en las más miserables de las zonas salitrosas, o entre los perdidos algarrobales del último cerro de Villa la Punta. Esto son apenas una mínima reseña con respecto a la infinidad de fenómenos que continuamente ocurren en el campo y la ciudad del territorio santiagueño.

No hace poco se ha encontrado un mosquito gigante en el Barrio Banfiel de la Ciudad de La Banda, el insecto tiene el tamaño de la moneda de un peso y la noticia fue publicada por Nuevo Diario, de gran circulación en la provincia. De vez en cuando suele hablarse también de un coyuyo (cigarra) gigante de unos 20 a 25 centímetros de largo y que suele causar sorpresa y hasta terror en quien se encuentra con el. Es necesario aclarar que luego se comprobó que el mosquito gigante no causa daño a los humanos, sino que al contrario, se alimenta del mosquito que provoca el dengue. Pero sería bueno que algún estudioso del tema nos aclare de la posibilidad de la existencia de este coyuyo gigante que ha sido visto muchas veces por cazadores, pescadores y exportadores ilegales de algarrobos. Algunos especulan que pueden ser insectos afectados por algún tipo de radiación.

La Viuda

En el cementerio de la ciudad de La Banda, suele aparecer una mujer toda vestida de negro. Se trataría de una aparición mencionada ya desde hace décadas, en las poesías por ejemplo, de Dalmiro Lugones, dedicada a la Banda. Se la ve por las noches como levitando y suele atravesar paredes y tumbas. El solo verla produce un miedo tan grande que algunos han llegado a perder el habla.

La Llorona

La llorona apareció de pronto en la CIudad de La Banda y se especuló que se trataba de una niña cuya alma había sido entregada en un ritual de magia negra por su propio padre. Se generó una especie de psicosis en la sociedad. La llorona aparecia al anochecer, entre la bruma del frío invierno. Según algunos testigos era una pequeña niña que lloraba desconsoladamente aparentemente perdida, con los cabellos desmarañados y que le cubrían el rostro, sin embargo al acercarse uno a ayudarla, estaba cambiaba su voz a la de un hombre y aumentaba su tamaño mostrando horribles dientes. Entonces el circunstancial testigo huía aterrorizado. En aquel invierno de 2008 ningún niño se atrevía a estar en las calles más allá de las ocho de la noche. Esto influyó considerablemente en la economía de los más humildes, sobre todo en los vendedores de maní caliente que vieron disminuída drásticamente su clientela menuda.
Algunos especularon que se trataba de algún "estudiante", es decir algún practicante de magia. VIgilantes del Barrio San Fernando, por ejemplo, aseguraron que trataron de atrapar a La Llorona arrinconandola contra el canal matríz, pero esta desapareció como por arte de magia.

Contactados

Un contactado sería un sujeto con capacidad para comunicarse, telepáticamente o mediante sueños, con seres de otros planetas, generalmente originarios de otros sistemas fuera del solar. Recientemente han comenzado a circular versiones de que se vienen días terribles por el cambio de era. Según algunos de estos contactados, sería en ese momento cuando los extraterrestres (que ellos llaman entidades) actuarían para salvar a la humanidad. Esto ocurriría en el 2012, coincidiendo con lo que la mayoría de las profecías predicen. Santiago del Estero es un corredor o autopista común de los ovnis (objeto volador no identificado). Una de las zonas donde más aparecen estas extrañas luces o naves es en Bandera Bajada y en el tramo de la ruta 34 desde Fernandes hasta la Banda.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

buena la pagina

Anónimo dijo...

el almamula es un ser sumamente interesante, yo soy de sgo del estreo,nunca lo vi pero tengo conocidos que lo vieron... es realmente un misterio, que exista tal ser y aun no haya certezas de esta criatura