lunes, 16 de febrero de 2015

Sarham (El mercuriano) diario de un turista

Mis vacaciones ya están por terminar en este hermoso paraíso que se llama Santiago del Estero, tuve la suerte de ir el otro día a las salinas donde me sentí como un rey, como en las minas donde trabajo en lo profundo de mi planeta, cerca del núcleo derretido, donde junto con el sol (mi lejano ahora sol) alcanzo a disfrutar los 1200 grados con los que me siento tan cómodo. Aquí,y pese al tratamiento especial que me dieron en la agencia de viaje antes de venir a visitar la tierra, incluído el traje especial invisible que crea una micro atmósfera para que no me congele, digo, aquí me he animado, en medio de las salinas, a sacarme el traje y disfrutar en vivo del sol, sentir esa tierra caliente, lacerarme hermosamente con plantas espinosas que me recordaban las piedras hirvientes de Hurk el norte de Mercurio. Me gustó encontrar esos esqueletos de vacas y otros animales de aquí,incluso peregrinos humanos que se extraviaron, me parecieron tan pintorescos. Si bien estaba un poco fresco para mí (unos sesenta y ocho grados en el suelo blanco y salitroso) pude ver con mis propios ojos al sol, chiquito se lo vé desde aquí comparado con mi pago allá en Hurk, pero bien che...bien. También al anochecer (ahí si me puse el traje para no congelarme) ví a otros seres de otras dimensiones, que ya los conocía en teoría de cuando estudiamos las razas del universo en cuarto grado: la mujer de blanco, el lobizón, el almamula, el sachayoj, pagalacoca...yo pensé que los habían mandado a la dimensión sesenta y algo...pero no...aquí están todos. Hasta un elfo ví, perdido el pobre, buscando nieve...lo mandaron equivocado. Pero bien, bien, no tengo de que quejarme, para un minero clase media está bien. El año que viene quiero volver para este lado del planeta, con la familia esta vez,...a los desiertos de Africa nunca más porque eran pura propaganda y hay días que hacen solo cuarenta grados...y te mueres de frío ahí. Una estafa de la agencia. Saludé a la mujer de blanco que me dijo que extraña un poco a los de su dimensión, pero que en las salinas se siente bien, porque se confunde con el paisaje. El almamula masomenos porque dice hay poca gente a quien asustar y poco viento sur, el lobizón bien, pero se siente medio extranjero...los zorros son lo más parecido a un lobo en esta zona...no hay ni un aguará, pero se la aguanta dice, el sachayoj se queja de que ya no quedan bosques que proteger, por lo de la soja, pero que de algún lado tiene que salir la plata para los planes sociales, aunque la deforestación esté convirtiendo a la tierra en un Mercurio más. Ahí medio me enojé y le dije que como mi Mercurio otro no hay. El me contestó, grados más, grados menos, igualito a mi Santiago.

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